jueves, 15 de octubre de 2015

Homo Sapiens es el nombre científico que se le otorga a la raza humana, la que constituye un tipo o especie particular de animal. El homo sapiens es el único animal en la Tierra que ha podido desarrollar un pensamiento abstracto, con razonamiento incluido. Así, posee los elementos que son comunes a otros animales como las sensaciones (miedo, temor, angustia, placer), pero al mismo tiempo puede convertir esas sensaciones físicas en sentimientos racionalizados. Además, el homo sapiens o ser humano es también el único que ha logrado desarrollar un estilo de vida extremadamente complejo que tiende cada vez más hacia el comfort pero al mismo tiempo hacia una vida más y más separada de sus orígenes naturales.
El homo sapiens fue el último de los grandes homínidos en aparecer en el planeta Tierra. Por otro lado, fue el único que pudo sobrevivir a las diferentes condiciones climáticas, llegando a expandirse por todo el territorio conocido de la Tierra. Se considera que el Homo Sapiens (como el resto de los grandes homínidos) es descendiente del mono o del primate, pero su conexión o vínculo no ha podido todavía ser descubierta por completo, faltando lo que se conoce como “eslabón perdido”. En términos de números, los científicos estiman que el homo sapiens apareció en la Tierra hace doscientos mil años en algunas regiones de África, de donde partió para conquistar todo el planeta.


El homo sapiens o ser humano actual cuenta con algunos rasgos específicos que permiten diferenciarlo del resto de los animales. En primer lugar, es un animal bípedo, lo cual significa que pasó de su antigua posición cuadrúpeda a erguirse y caminar sobre dos pies. Por otro lado, el ser humano presenta un marcado diformismo sexual y esto significa que se puede distinguir claramente entre hombres y mujeres a diferencia de lo que sucede con los machos y hembras de la mayoría de las especies animales. Mientras el hombre suele ser más grande, más robusto y alto, también los órganos genitales, el pecho y la presencia de cabello son factores determinantes para marcar tal diferencia.

Sin duda alguna, el elemento que marca una diferencia más profunda entre el homo sapiens y el resto de los animales es el hecho de que con el primero surge la noción de cultura. La cultura es toda aquella creación realizada por el mismo ser humano, ya sea desde primitivas herramientas hasta los más impensados monumentos y construcciones monumentales. Gracias al desarrollo de una capacidad mental importante, al uso de la razón y del pensamiento abstracto, el ser humano ha podido desarrollar fabulosos elementos tales como el lenguaje, la religión, el arte, la ciencia, la tecnología, etc.

En relación con la capacidad para realizar grandes modificaciones ambientales, cabe decir que Homo sapiens es actualmente un poderoso agente geomorfológico; es en este y otros sentidos en que el ser humano es actualmente el mayor superpredador y la especie más poderosa del planeta, en comparación con los demás especies. Sin embargo, sigue siendo frágil ante posibles eventos cataclísmicos que pudieran afectar su hábitat, como las glaciaciones.
Homo sapiens, por ser un animal muy vulnerable en estado de naturaleza, es muy dependiente de la tecnología (ergo: es dependiente de la ciencia por primitiva que esta sea), así es que se dice de Homo sapiens que es homo faber.
Quizás, dado que todo sistema retroalimentado de forma natural llega a su fin, el fin de un ecosistema llega cuando la vida ha logrado evolucionar hasta lograr seres con un grado de conciencia capaz de programarse en función de la educación recibida y no según lo termodinámicamente sostenible. La educación es, por tanto, la demostración evidente de si somos parte de un sistema aún mayor o intentamos independizarnos de todo, estableciendo nuestras formas de obtener nuestros recursos, sin tener en cuenta los ya establecidos por la propia naturaleza.
Por ejemplo, la naturaleza nos dota de capacidades físicas para buscar alimentos en el medio que nos rodea de una manera termodinámicamente eficaz. Nosotros establecemos que lo mejor es racionalizar los medios que la naturaleza nos da y replicarlos de forma industrial, aplicando procesos que no se dan de forma natural, aumentando el consumo energético por redundar algo que ya existe y ampliándolo a algo totalmente termodinámicamente innecesario, como es el hecho de que te lleven el alimento a casa, de intervenir los códigos genéticos de los alimentos para hacerlos resistentes a enfermedades, de influir en qué alimentos contendrán semillas y cuáles no y un largo etcétera, que a día de hoy nos hace la vida más cómoda, pero que ignoramos cómo nos van a afectar esos cambios en nuestra estructura genética y, por lo tanto, si nuestra descendencia portará características fundamentales para sobrevivir a un medio natural o, por el contrario, nacerán y dependerán tan íntimamente del medio artificial que cualquier modificación a ese medio le incapacite de tal manera que provoque su extinción.